Después de mucho leer y probar conmigo mismo, me decanté ya hace varios años por una alimentación estilo paleo, eso sí, relajada. No como derivados del trigo pero sí lácteos (queso), evitó el azúcar y las legumbres las como en raras ocasiones (esos cocidos los sábados de invierno)
Creo firmemente en no preocuparse por las grasas que se comen, siempre que sean de buena procedencia. Los problemas tienen otro origen, como los macarrones y las pizzas.